jueves, 20 de marzo de 2008

04 - Lanzarote, Islas Canarias, España, diciembre 07


CASA MUSEO AL CAMPESINO

Aparece Manrique...
Bueno, les cuento, César Manrique fue un artista lanzaroteño que llenó la isla de sus obras a tal punto, a mi entender, que Lanzarote es Manrique y viceversa.
Esta casa fue restaurada por Manrique y es un paseo obligado. En el subsuelo hay un restó muy bonito, donde sirven comida típica (muy rica). Es para destacar la vela en el techo.
La anécdota del día fue que después de almorzar, Marcela quedó tan deleitada con el mojito (salsa picante para acompañar las comidas) que fue a pedir si le podían regalar un frasquito y volvió con tremendo botellón lleno de mojito rojo. Fue el acompañamiento de las siguientes comidas en casa.
La casa es blanca, como todas las casas en Lanzarote y tiene los marcos de las ventanas y las puertas pintados de verde. Está decorada con sillas de camello. Tiene un jardín muy bonito, con árboles medio raros jajaja y algunos gatos amigables dando vueltas. La chimenea tambiés es típica de la zona.
Afuera, se encuentra el monumento al campesino, titulado "La fecundidad" en homenaje a la labor de los campesinos. Alto, blanco, geométrico. Se destaca en el paisaje, pero no lastima la vista. Todo en la isla está pensado para que no contamine los sentidos.
Hermoso todo, como era de esperar.
La entrada es gratuita. Si se quiere comer en el restaurant no es demasiado caro y la verdad que vale la pena.
El paisaje que rodea este lugar es típico también: más volcanes, palmeras, cactus y el cielo armoniza todo. Es perfecto.

martes, 18 de marzo de 2008

03 - Lanzarote, Islas Canarias, España, diciembre 07


EL GOLFO Y LA MONTAÑA ROTA

El primer ¡wow!... En el sudoeste de la isla.

Los paisajes lanzaroteños son puro volcán, palmeras, playas, casitas blancas y el golfo no desentona. Pequeños restaurants sobre la costa, vistas magníficas, comida excelente.
El volcán aparece ante el observador, en un principio como cualquier otro volcán de la zona, pero al ir avanzando en el camino se impone como lo que es: un volcán que erupcionó al lado del mar hace más de 270 años.
Da miedo, se complica no pensar en cómo actuar frente a otra erupción, estando ahí, rodeada de océano Atlántico y más volcanes.
La playa es negra, de arena gruesa pero se deja caminar. El agua es fresca y transparente. El cielo acompaña. Sobre el cráter se formó un lago de color verde intenso. Hay variedad de colores en en la montaña, de los rojizos a los parduzcos.
Es todo un espectáculo, de esos que no te dan ganas de cerrar los ojos para no perderte ningún detalle. Y no lo hice, traté de absorver lo más que pude, disfrutando cada centímetro cuadrado y agendando que este es un lugar para volver.

viernes, 14 de marzo de 2008

02 - Lanzarote, Islas Canarias, España, diciembre 07


ARRECIFE

Aterrizó el avión en el aeropuerto de Lanzarote después de 2.20hs de viaje. Incómodo como el solo el avión, casi una treintena de filas con 3 y 3 asientos. Los snacks eran pagos y gracias a las enormes ganas de llegar, el hambre no se hizo notar.
Nos esperaba Juano, todo sonriente y expectante. Estábamos todos igual de desosos de vernos. Nos llevó a un hotel porque la casa de ellos estaba sin terminar. Hotel Lancelot. Muy lindo, muy cómodo, muy luminoso, habitaciones amplias, comida rica.
La noche que llegamos, viernes 14 de diciembre, fuimos a cenar a un rastaurant que no recuerdo el nombre, pero le puse "El lugar de las cebollitas fritas y las papas arrugadas". Delicias ambas.*
La primera mañana en el hotel desayunamos en el bufet con una vista hermosísima: playa, palmeras, cielo despejado. Lanzarote es así, de vistas que se tatúan en la memoria.
Fuimos al yatch club a tomar una gaseosa (mi infaltable fanta limón) y disfrutar de una linda tarde.
Todos los días el tío nos llevó a recorrer partes de la isla. Iré contando de a poco, como vaya saliendo, recordando...
*al final recordé el nombre: Ginori, por lo que me conté Juano es el único restó de la isla con estrellas Michelin jeje que calidad!

miércoles, 12 de marzo de 2008

01 - Lanzarote, Islas Canarias, España, diciembre 07


VIAJE DE IDA

Empezando como corresponde, por el principio: el viaje de ida...
Partimos desde Ezeiza, mi tía abuela y yo, 86 y 26 años, ¿vamos a pasar las fiestas a Lanzarote? ¡Dale!
Recuerdo que cuando era chica le tenía cierta aprensión a los aeropuertos, además de mi claustrofobia y mi miedo a las alturas (acrofobia, no vértigo ya que el vértigo es una enfermedad de los oídos).
Los aeropuertos, los aviones, tan grandes, tanta gente, tanto trámite. Pero me pidieron este "favor" y me sacrifiqué por la causa. Una oportunidad de cruzar el Atlántico, una chance de ir tan lejos y tan cerca de un sueño.
Ezeiza ya me era familiar, hacía menos 5 meses me había tratado cual princesa y esta vez no se quedó atrás.
Debo admitir que el viaje es largo, 12 hs se hacen largas, pero una vez arriba no se baja hasta llegar al destino y Barajas sabe como deslumbrar.
Nos avisaron que en Madrid hacía frio, no recuerdo si eran 6º o 6º bajo cero. Creo que el frío, que no es tal porque estás encerrado en un aeropuerto bien calefaccionado, pasó de largo en el viaje en tren/subte adentro del aeropuerto. Impresiona. Todo tan bien señalizado, todo preparado, todo todo todo.
Viví mi primer amanecer europeo, con sus rojos y azules tan intensos, me cautivó.
Teníamos 7 hs que pasar hasta tomar el avión a Lanzarote, pero Marcela venía en camino desde Chicago. Las 3 nos íbamos a reunir en Barajas y lo hicimos.
La comida en el aeropuerto no es cara y es bastante rica (sandwichitos de Rodilla, variedad de sabores para elegir. Bebida: Fanta de limón, el principio de mi adicción jajajajaja
Llegada la hora embarcamos rumbo a la pequeña gran isla que nos esperaba con ansias de compartir las fiestas. Lanzarote es... ¡impresionante! Pero eso lo explayaré en entradas posteriores, la isla se merece muchas palabras, de las buenas, de las que la saben describir con ganas de volver.

Montevideo, Uruguay, noviembre 07

El año pasado tuve la suerte de volver a Uruguay. De pequeña solía ir con mi familia de vacaciones, a distintas ciudades de ese pequeño-gran país. Iba a visitar a familiares (mi abuela materno era uruguayo y tenía muchos hermanos que visitar) Noviembre me permitió ver un poquitito de Montevideo y disfrutar de un mega espectacular evento: ¡la fiesta de la X! ¿Recitales? Jaime Roos, Skay, León Gieco, El Congo, 4 pesos de propina, Los terapeutas, Astroboy, Dani Umpi... y más, muchos más, de estos vi algunos y faltaron más por ver.
Este blog es de sueños y viajes y ese viaje fue de ensueño. Vi muy poco de la ciudad, viajando en colectivo. La vi diferente a Buenos Aires, más pequeña, más tranquila, pero igual de gris. Me gustó mucho.
El viaje de ida me lo dormi "toddy", pero en el de vuelta pude disfrutar del paisaje por tierra y por agua. Las lanchas que van por el delta ofrecen unas vistas hermosas, y volver viendo el atardecer en el río es im-pa-ga-ble.
¿Quién sabe cuando pueda volver a ir, conocer más, ver más, absorver más de Uruguay?
Otro sueño a compartir...

sábado, 1 de marzo de 2008

¡Quiero volver!

Mi viaje a México fue un sueño de más de 10 años que se hizo realidad. Antes que nadie se lo agradezco a mi mamá, que cumplió una promesa y me permitió materializar ese amor que tenía en el pecho. El DF se dejó querer.
Sólo conocí esa ciudad, ni siquiera toda toditita, pero sí gran parte... y eso que es enorme. Tengo vivo el recuerdo, eso me ayudó a escribir mi diario de viaje con tanto tiempo de atraso.
Las personas que conocimos deberían tener capítulos individuales aparte. Una más amable que la otra, más simpática, más generosa, ¡más todo! Gloria que nos alojó cual reinas en su casa, nos llevó a pasear y nos llenó de historia mexicana. Nos cocinó "comidas de 5 minutos" (como las llama ella) para chuparse los dedos. Nos mimó con papaya con jugo de limón y nueces y uvas y sonrisas. Eternamente agradacida. Otras 3 personitas que no puedo dejar de nombrar son los ángeles de Charly: Gloria, Lupita y Ángeles. Tres bellas chaparritas que generan risas a cada segundo. ¡Cómo nos consienten! Las ví en Buenos Aires un año antes de viajar y las volví a ver allá en el DF, son las personitas más cálidas que conocí. Las adoro. Isabel y su calma, su ternura. La próxima vez que vaya a Mexico voy a tratar de ir a Morelia, me encantaría ir a visitarla. Después de mi corta estadía la volví a ver acá en mi ciudad. Gracias a todas por los regalos que me mandaron con mi madre, gracias por las risas y sonrisas que me sacaron en presencia y en ausencia. Las quiero mucho.
¡Quiero volver! De eso no tengo duda. Volvería cada vez que pudiera, a conocer más, a volver a ver a esa gente tan especial. A vivir y sentir México, con sus colores, aromas, sonidosy sabores. Con sus grandiosidad.
Les dejo una foto de un árbol de la vida y los mejores deseos.

martes, 19 de febrero de 2008

¡Hasta la próxima! Domingo 05 de agosto

El domingo empezó súper temprano. Gloria nos llevó hasta el aeropuerto, un poco más tarde de lo que me hubiese gustado a mí, pero no tuvimos ningún tipo de probelma. Nos contó que el viaje que hicimos de 20 minutos, en otro momento del día toma 3 horas debiso al gran caudal de tránsito.
El enorme Benito Juárez nos recibió una vez más. Hice el check-in, me toco un asiento horrible: anteúltima fila, asiento del medio. En el avión de Mexicana las filas se dividen de a 2-3-2 y tuve la mala suerte que me tocoó en el medio de 3. ¡Qué espanto! Me junté de coraje, traté de no darle demasiado lugar a mi claustrofobia y me resigné. Me despedí de mamá y emprendí mi vuelta a casa, solita, pero feliz de haber podido cumplir este sueño.
El primer scanner de seguridad:
Empleado del aeropuerto: señorita, ¿usted tiene una tijera en su equipaje de mano?
Yo: ehh (haciendo memoria) sí
E: ¿me permite verla?
Y: sí, por supuesto (abrí la mochila, busqué la cartuchera y ahí estaba, mi siempre amiga tijera que me había olvidado de ponerla en la valija, como viajó a la ida) aquí está
E: gracias (el empleado toma la tijera, la observa detenidamente) disculpe señorita (devolviéndome la tijera), pero no puede viajar con esta tijera.
Y: bueno, no hay problema, la dejo acá
E: ¿no tiene a nadie que la haya acompañado para devolverle la tijera?
Y: sí, pero no hay problema, se la dejo acá. En Buenos Aires me compro otra.
E: ¿está segura?
Y: sí, no se haga problema

¡Son increíbles! Parecía que me tenía miedo, pero no como si yo fuese a hacer algo, no sé, fue muy loco.
Sigo contando. Fui a la sala que me correspondía esperar. En eso llega una señora que se me sienta al lado y comenzamos una de esas charlas ligeras, bien de aeropuerto, la hora, el clima, lo lindo de Mexico, etc. Me cuenta que venía de Canadá de visitar a una de sus hijas (la otra vive en México). Me dijo que había llegado temprano a hacer el check-in y que no tenían sistema en ese momento, así que tenía que pedir asiento antes de subir al avión (¿?) Ella había ido expresamente con antelación para conseguir asiento en la mitad del avión, porque en el viaje de ida le había tocado viajar atrás y dijo que se movía mucho. Le conté mi situación de última fila-al medio-claustrofobia. Muy simpática la señora y los que me conocen saben que no me cuesta entablñar conversación con nadie. Al final, después de unas puestas en su lugar a los empleados de ahí, le dieron su asiento en una fila del medio, como ella quería. Como empezamos a abordar nos saludamos cordialmente.
Me senté en mi asiento, toda mentalizada, desando que las personas a mis costados fuesen amables y respetuosas de mis fobias jajaja Cuando terminó de subir toda la gente las azafatas empezaron a reorganizar los asientos a su gusto: que atrás no viaje esa chica porque ese asiento es para la jefa de las azafatas y lo quería para descansar, que esos chicos no vayan ahí, que puede sentarse allá, que puede sentarse acá. De repente aparece una azafata que me mira sonriente y me dice que había una señora que no sabía mi nombre pero me invitaba a sentarme al lado de ella, que había un asiento vacío más adelante, más o menos por las filas del medio del avión. ¡Señora! ¡Le estaré eternamente agradecida! Viajé en el medio, sí, pero al lado de esta amable persona que se acordó de mí y decidió ayudarme sin conocerme. Seguimos charlando durante el vuelo, contandonos nuestras vidas.
Llegamos a Buenos Aires y siguieron las buenas acciones. Hicimos la cola para migraciones, yo estaba muy nerviosa porque "Norita" (el sobrenombre de mi mamá cuando hace cosas dignas de 'mamicidio' jeje), y le toca el turno a esta señora-sin-nombre. Ella se acerca a la ventanilla y empieza gritarme: "¡hija! hija! Vení que es nuestro turno". Y hacia allí fui. Ni miraron mi papel. Ella lo predijo, cuando viajas con tus padres miran los papeles del adulto responsable. Luego yo la ayudé buscando carros para las valijas. La ayudé a comodarlas a medida que llegaron y nos despedimos. Ella pudo irse antes que yo, tenía un viaje más todavía: micro hasta bahía Blanca. Yo esperé a la súper pesada valijota, la subí al carrito y enfilé al último escáner. Cuando estaba en la cola abren un escáner más y se empieza a formar otra cola. Una señora se cuela adelante mío y un oficial le hace gestos para que siga de largo, yo la seguí. ¡Safé de manipular semejante valija! A la salida la encontré a la señora generosa del avión, la saludé afectuosamente y le desée el mejor viaje.
Ricardo me esperaba afuera para llevarme a la fiesta de casamiento de mi prima Verónica. Cuando llegamos allá mi familia se la pasó preguntándome por el viaje y yo contándoles todas las anécdotas.
Al día siguiente empezaba las clases del segundo cuatrimestre...

sábado, 16 de febrero de 2008

Anteúltimo día, sábado 4 de agosto

¿Qué mejor manera para pasar el último sabado que gastando plata con mamá? jajajaj Feria de San Ángel (que está únicamente abierta los sábados) y Feria de Coyoacán.
Me desperté tempranito y nuesta excelente anfitriona Gloria me ofreció para desayunar un poco de chilaquiles con salsa verde (pedacitos de tortilla de maíz -totopos- bañados con salsa verde, adornados con crema y queso canasta) y papaya con jugo de limón. Voy a extrañar comer papaya, que me encanta. Y voy a extrañar que me concientan tanto.
Ambas ferias/mercados estaban plagadas de gente. En la de San Ángel compramos unos regalitos que nos faltaban y algunas cositas que queríamos para nostras. Así se nos pasó la tarde...
De almuerzo: medio sandwich de jamón serrano y queso con una limonada (otra de las delicias que voy a extrañar de acá)
Fuimos a un museo, no recuerdo el nombre ahora. Había una fuente hecha de pedazos de cerámicas rotas. Impresionante. Tenían unas habitaciones dedicadas a la numismática y a la salida había unas fuentes con semillas de cacao y pudimos traernos algunas de souvenir.
En Coyoacán merendamos nieves (helados al agua). Mamá pidió de guanábana y yo de tuna. ¡Deliciosísimos!
Para cenar Gloria nos llevó a una taquería que se llama "El Farolito"... Mmmmmm ¡qué ricor! Pedimos: tacos al pastor (carne de res con piña), de cochinita pibil (carne de cerdo con cebolla y una salsa medio dulzona), con chicharrones (mejor no repetir), y más que no recuerdo. Había montones de variedades para elegir. Para beber nos pedimos unos jugos que se llaman "colorín" que son unos licuados de tutti-frutti que son prácticamente adictivos. Espectacular todo.
Volvimos a lo de Gloria para ver los mails, vimos un rato de tele y volvimos al depto. ¡Qué buen sábado!
El domingo súper temprano parto a Buenos Aires.

jueves, 14 de febrero de 2008

Último día sola, viernes 3 de agosto

Solita pero bien... El día fue aprovechado al máximo. Aunque dormí poco y mal, me levanté alrededor de las 11, me preparé y tipo 12 partí hacia el Superama que está en frente al hotel Real del Sur. ¿Por qué? ¡Pues por la cámara digital que tenían de oferta! jajaja Además para comprar unos juguitos, chocolates y demás males necesarios.
Pesero hasta Chapultepec, de ahí varias combinaciones de metro y tren ligero. En el camino de ida en metro compré unos cd's con programas de mayas y aztecas.
De ahí me fui al VIP'S a almorzar (hamburguesa VIPS que tenía jitomate, lechuga, queso cebolla, con papas a la francesa -"fritas"- y queso fundido). De beber una deliciosa garrafa de limonada.
Vuelta al tren ligero y combinacion de metro para llegar a la espectacular "Villa". La "Villa" o "Villa de Guadalupe" es donde está la Basílica de la Virgen de Guadalupe. Enorme y magnífica en toda su grandeza. Había mucha gente recorriendo la zona, muchísima más adentro de la basílica en misa, pero todo el mundo tranquilo y respetuoso. Noté que había una cantidad importante de policías en la entrada, vaya uno a saber porqué.
Alrededor de las 5 de la tarde decidí volver a la casa de Gloria.
Compré un chaleco de polar a $50 mex en el camino (porque el mío estaba agonizando ya jeje)
Creo que son 3 línes de metro desde la Villa hasta Chapultepec y de ahí el pesero. Tuve un pequeño percance en el viaje de vuelta. En un momento un chico le pidío el vuelto al chofer y éste no se lo quería dar. El pasajero amanazaba con llamar a la policía, el chofer amenazaba con arrancar el vehículo y no frenr hasta quién sabe cuando y los pasajeros se quejaban por los 2. Finalmente el conductor se resignó, le dió el vuelto y seguimos en marcha. Afortunadamente frenó en las paradas requeridas, incluída la mía.
Cuando llegué a casa, el hijo de Gloria me dijo que mamá me anduvo llamando pero no me pude comunicar con ella. Al rato sí habló conmigo para invitarme a comer con 3 colegas de ella que habían estado el año anterior en Buenos Aires. ¡Trío de locas lindas! "Los ángeles de Charly las llamamos, son unas divinas, súper divertidas. Es imposible no aburrirse con ellas. ¡Las adoro! Fuimos al centro comercal a cenar. Elegimos un restaurant de lo más fino (yo ordené una sopa de flor de calabaza que estaba muy rica) y de postre pasamos por un puesto de Häagen Dazs (coconut macaroon para mi)
Vuelta a la casa a preparar la valija (la grande, para poder traer todos los regalitos). Jugamos a la canasta con mamá y perdí como de costumbre.
Anécdota: en el viaje de ida a Chapultepec una señora se me puso a hablar y amenizó mi viaje con recetas mexicanas y argentinas. Es muy amable la gente de acá.
¡Hasta el sábado será! Vuelta a mi Buenos Aires querido.

miércoles, 13 de febrero de 2008

On my own, jueves 2 de agosto

Me costó dormirme y dormí poco. Elegí dormir en el futón, pero era durísimo, tuve un poco de frío y me desperté con un cascarudo al lado :S
Tranquilita empezó mi mañana. Cuando se fue mamá me cambié de cama y habré descansado entre hora y hora y media cuando decidí preparar todo para salir. ¿Destino? Chapultepec.
Desayuné algo, no recuerdo ué exactamente, y me fui a tomar el bus. Enseguida vino el pesero que me llevaba hasta allá.
Cuando llegué tuve que caminar un poco para orientarme y encontrar el camino para ir al Castillo de Chapultepec. Pero la caminata vale la pena, los Bosques de Chapultepec son una joyita verde, los pulmones de la ciudad. Además pude comprar una cámara de fotos descartable ya que la digital sacaba las fotos blancas.
LLegué al castillo y pude entrar gratis por ser estudiante.
El edificio, que funciona como Museo Nacional de Historia, está en la cumbre del Cerro Chapulín. Se llega por un camino que va dando la vuelta al cerro como un caracol. Misteriosamente no me cansé demasiado con la subida.
El lugar es bellísimo. Sobre todo la parte que funcionaba
como residencia de los reyes y presidentes que vivieron ahí.
Para volver, bajé el cerro con calma, disfrutando de la maravillosa vista y pude encontrar fácilmente la parada de camiones.
Llegué alrededor de las 3 de la tarde. Me fui a la cocina de la casa de Gloria y me preparé unas sincronizadas (quesadillas de jamón y queso) y tomé unos vasos de jugo de naranja. Riquísimo.
Volví al depto y descansé un rato hasta que mamá regresó con Isabel (18hs aprox). Juntas fuimos otra vez a la casa de Gloria a revisar mails y ver películas en dvd.
Cenamos en el depto unos deliciosos tamales (comprados en el super y calentados en la microondas jejeje).
Ya bañada y lista para dormir, me preparo para el viernes...