jueves, 27 de marzo de 2008

07 - Lanzarote, Islas Canarias, España, diciembre 07

FUNDACIÓN CÉSAR MANRIQUE

A ver... Una casa-museo construída en burbujas de lava: ¡imagínense! Es increíble recorrer los distintos sectores, todos llenos de arte y a la vez súper funcionales. De verdad que daban ganas de vivir ahí. Me imaginé llendo de una sala a la otra, tomando un té por ahí, un juguito por allá, merendando con amigos por acá. ¡Espectacular!
En la entrada, sobre la calle, hay un juguete de viento enorme, blanco, geométrico, imponente. Así te recibe "la Fundación". La puerta está más que pensada, con una gran C y M puestas de tal forma se ve la punta de un volcán en el medio de la M. Manrique y la observación de la naturaleza... ¿Contaminación visual? ¡Nooooo! Es una foto típica de postal.
Los jardines externos tienen palmeras, cactus, plantas de aloe vera y santa rita, todo contrastando con el suelo negro de la lava que alguna vez cubrió la zona. Impresiona... También hay otro juguete de viento, más parecido a un árbol de navidad, más colorido, muy geométrico también. Manrique y el arte cinético...
Como primera instancia entramos a una exposición de José Saramago. No recuerdo demasiado, pero destaco el árbol de navidad que en vez de borlas tenía frases colgadas y el cuarto blanco donde se proyectaban textos desde todas las esquinas. Fui cubierta por palabras, ¡qué linda sensación!
El recorrido por la casa está bien marcado. Se atraviezan cuartos con cuadros coloridos y ventanas amplias. Hay salas de estar realizadas en las burbujas, con muebles, esculturas, escaleras de caracol que comunican con otros cuartos. Cada sala con algún color predominante. Hermoso.
A la salida entablé una breve amistad con un gato negro de cara muy muy muy seria. Y en el sector donde están el bar y el giftshop otro gatito entabló amistad conmigo. Jajajaja Divinos los bichos.

Definitivamente la Fundación César Manrique es paso obligado para personas que, como yo, estamos interesadas en el arte, en la arqueitectura, en el diseño. O simplemente nos gusta pasear, conocer lugares nuevos y aprender algo. Y como ya había dicho antes: Lanzarote es Manrique y Manrique es Lanzarote, así que ver su casa es adentrarse un poco más en el corazón de la isla.

martes, 25 de marzo de 2008

06 - Lanzarote, Islas Canarias, España, diciembre 07

TEGUISE
En el centro de la isla se encuentra este lugar hermoso. La mejor definición de Teguise sería que es histórica. Fue la capital de Lanzarote antes de que Arrecife se convirtiera en centro. Con sus casitas blancas, su iglesia, su plaza... Todo hermoso.
Los domingos arman una gran feria, que recorre muchas callecitas y donde se vende de todo un poco. Fuimos 2 veces y ambas encontramos cosas bonitas para regalar a otros y para satisfacer gustos personales.
Además fuimos al Castillo de Santa Bárbara, en lo alto de un volcán. El recorrido para subir a la cima no es apto para acrofóbicas (fobia a las alturas) como Marcela y yo, pero bueno, eso sí que es de una sola vez en la vida. Cuando estuvimos arriba no duré mucho afuera del auto, el pánico me superó. Intenté entrar al castillo para ver el museo pero había que subir por una escalera de piedra sin barandas. No, no, no, no... No es para mí. Jajajaja.
Teguise también es un lugar para volver, siempre que se pueda, que tiene ese dejo melancólico de lo antiguo y esa osadía de la aventura para subirse a un volcán a admirar la ciudad desde lo alto. Toda una belleza.

domingo, 23 de marzo de 2008

05 - Lanzarote, Islas Canarias, España, diciembre 07

PARQUE NACIONAL TIMANFAYA

Dos veces fuimos a Timanfaya, la primera fue volviendo a casa después del Golfo y la segunda fue específica para hacer todo el paseo y recorrerlo todo. Dos fueron las impresiones que me quedaron: este Parque Nacional materializó los conceptos que tenía de cielo e infierno.
El infierno lo vi esa primera tarde de lluvia. Todo era gris, silencioso, desolado, filoso. La sensación de que la muerte gobernaba todo.
El cielo se hizo notar la segunda tarde, e esa visita específica, con los camellos, el paseo en ómnibus y la comida en el restaurant. Hay unos micros que realizan un recorrido de 40 minutos por entre los volcanes y pasan un audio donde explican qué fue lo que pasó, cómo la naturaleza actuó para terminar viendo esos paisajes de ensueño. Todo tan natural, basto, pulcro, iluminado. No se ven huellas por ningún lado, porque no se camina por el malpaís. Increíble.
El viaje en camello es único. Dura 20 minutos, 10 en subida y 10 en bajada. El animal se mueve un poco, pero no demasiado. Es lento y ayuda a apreciar cada centímetro de paisaje.
En lo alto de un volcán hay un restaurant donde cocinan con el calor de la tierra. Además la vista panorámica es espectacular.

Las fotos son muchas, así que armé una selección para esta entrada. Espero que las disfruten.
Timanfaya es un lugar para respetar y volver, siempre.

jueves, 20 de marzo de 2008

04 - Lanzarote, Islas Canarias, España, diciembre 07


CASA MUSEO AL CAMPESINO

Aparece Manrique...
Bueno, les cuento, César Manrique fue un artista lanzaroteño que llenó la isla de sus obras a tal punto, a mi entender, que Lanzarote es Manrique y viceversa.
Esta casa fue restaurada por Manrique y es un paseo obligado. En el subsuelo hay un restó muy bonito, donde sirven comida típica (muy rica). Es para destacar la vela en el techo.
La anécdota del día fue que después de almorzar, Marcela quedó tan deleitada con el mojito (salsa picante para acompañar las comidas) que fue a pedir si le podían regalar un frasquito y volvió con tremendo botellón lleno de mojito rojo. Fue el acompañamiento de las siguientes comidas en casa.
La casa es blanca, como todas las casas en Lanzarote y tiene los marcos de las ventanas y las puertas pintados de verde. Está decorada con sillas de camello. Tiene un jardín muy bonito, con árboles medio raros jajaja y algunos gatos amigables dando vueltas. La chimenea tambiés es típica de la zona.
Afuera, se encuentra el monumento al campesino, titulado "La fecundidad" en homenaje a la labor de los campesinos. Alto, blanco, geométrico. Se destaca en el paisaje, pero no lastima la vista. Todo en la isla está pensado para que no contamine los sentidos.
Hermoso todo, como era de esperar.
La entrada es gratuita. Si se quiere comer en el restaurant no es demasiado caro y la verdad que vale la pena.
El paisaje que rodea este lugar es típico también: más volcanes, palmeras, cactus y el cielo armoniza todo. Es perfecto.

martes, 18 de marzo de 2008

03 - Lanzarote, Islas Canarias, España, diciembre 07


EL GOLFO Y LA MONTAÑA ROTA

El primer ¡wow!... En el sudoeste de la isla.

Los paisajes lanzaroteños son puro volcán, palmeras, playas, casitas blancas y el golfo no desentona. Pequeños restaurants sobre la costa, vistas magníficas, comida excelente.
El volcán aparece ante el observador, en un principio como cualquier otro volcán de la zona, pero al ir avanzando en el camino se impone como lo que es: un volcán que erupcionó al lado del mar hace más de 270 años.
Da miedo, se complica no pensar en cómo actuar frente a otra erupción, estando ahí, rodeada de océano Atlántico y más volcanes.
La playa es negra, de arena gruesa pero se deja caminar. El agua es fresca y transparente. El cielo acompaña. Sobre el cráter se formó un lago de color verde intenso. Hay variedad de colores en en la montaña, de los rojizos a los parduzcos.
Es todo un espectáculo, de esos que no te dan ganas de cerrar los ojos para no perderte ningún detalle. Y no lo hice, traté de absorver lo más que pude, disfrutando cada centímetro cuadrado y agendando que este es un lugar para volver.

viernes, 14 de marzo de 2008

02 - Lanzarote, Islas Canarias, España, diciembre 07


ARRECIFE

Aterrizó el avión en el aeropuerto de Lanzarote después de 2.20hs de viaje. Incómodo como el solo el avión, casi una treintena de filas con 3 y 3 asientos. Los snacks eran pagos y gracias a las enormes ganas de llegar, el hambre no se hizo notar.
Nos esperaba Juano, todo sonriente y expectante. Estábamos todos igual de desosos de vernos. Nos llevó a un hotel porque la casa de ellos estaba sin terminar. Hotel Lancelot. Muy lindo, muy cómodo, muy luminoso, habitaciones amplias, comida rica.
La noche que llegamos, viernes 14 de diciembre, fuimos a cenar a un rastaurant que no recuerdo el nombre, pero le puse "El lugar de las cebollitas fritas y las papas arrugadas". Delicias ambas.*
La primera mañana en el hotel desayunamos en el bufet con una vista hermosísima: playa, palmeras, cielo despejado. Lanzarote es así, de vistas que se tatúan en la memoria.
Fuimos al yatch club a tomar una gaseosa (mi infaltable fanta limón) y disfrutar de una linda tarde.
Todos los días el tío nos llevó a recorrer partes de la isla. Iré contando de a poco, como vaya saliendo, recordando...
*al final recordé el nombre: Ginori, por lo que me conté Juano es el único restó de la isla con estrellas Michelin jeje que calidad!

miércoles, 12 de marzo de 2008

01 - Lanzarote, Islas Canarias, España, diciembre 07


VIAJE DE IDA

Empezando como corresponde, por el principio: el viaje de ida...
Partimos desde Ezeiza, mi tía abuela y yo, 86 y 26 años, ¿vamos a pasar las fiestas a Lanzarote? ¡Dale!
Recuerdo que cuando era chica le tenía cierta aprensión a los aeropuertos, además de mi claustrofobia y mi miedo a las alturas (acrofobia, no vértigo ya que el vértigo es una enfermedad de los oídos).
Los aeropuertos, los aviones, tan grandes, tanta gente, tanto trámite. Pero me pidieron este "favor" y me sacrifiqué por la causa. Una oportunidad de cruzar el Atlántico, una chance de ir tan lejos y tan cerca de un sueño.
Ezeiza ya me era familiar, hacía menos 5 meses me había tratado cual princesa y esta vez no se quedó atrás.
Debo admitir que el viaje es largo, 12 hs se hacen largas, pero una vez arriba no se baja hasta llegar al destino y Barajas sabe como deslumbrar.
Nos avisaron que en Madrid hacía frio, no recuerdo si eran 6º o 6º bajo cero. Creo que el frío, que no es tal porque estás encerrado en un aeropuerto bien calefaccionado, pasó de largo en el viaje en tren/subte adentro del aeropuerto. Impresiona. Todo tan bien señalizado, todo preparado, todo todo todo.
Viví mi primer amanecer europeo, con sus rojos y azules tan intensos, me cautivó.
Teníamos 7 hs que pasar hasta tomar el avión a Lanzarote, pero Marcela venía en camino desde Chicago. Las 3 nos íbamos a reunir en Barajas y lo hicimos.
La comida en el aeropuerto no es cara y es bastante rica (sandwichitos de Rodilla, variedad de sabores para elegir. Bebida: Fanta de limón, el principio de mi adicción jajajajaja
Llegada la hora embarcamos rumbo a la pequeña gran isla que nos esperaba con ansias de compartir las fiestas. Lanzarote es... ¡impresionante! Pero eso lo explayaré en entradas posteriores, la isla se merece muchas palabras, de las buenas, de las que la saben describir con ganas de volver.

Montevideo, Uruguay, noviembre 07

El año pasado tuve la suerte de volver a Uruguay. De pequeña solía ir con mi familia de vacaciones, a distintas ciudades de ese pequeño-gran país. Iba a visitar a familiares (mi abuela materno era uruguayo y tenía muchos hermanos que visitar) Noviembre me permitió ver un poquitito de Montevideo y disfrutar de un mega espectacular evento: ¡la fiesta de la X! ¿Recitales? Jaime Roos, Skay, León Gieco, El Congo, 4 pesos de propina, Los terapeutas, Astroboy, Dani Umpi... y más, muchos más, de estos vi algunos y faltaron más por ver.
Este blog es de sueños y viajes y ese viaje fue de ensueño. Vi muy poco de la ciudad, viajando en colectivo. La vi diferente a Buenos Aires, más pequeña, más tranquila, pero igual de gris. Me gustó mucho.
El viaje de ida me lo dormi "toddy", pero en el de vuelta pude disfrutar del paisaje por tierra y por agua. Las lanchas que van por el delta ofrecen unas vistas hermosas, y volver viendo el atardecer en el río es im-pa-ga-ble.
¿Quién sabe cuando pueda volver a ir, conocer más, ver más, absorver más de Uruguay?
Otro sueño a compartir...

sábado, 1 de marzo de 2008

¡Quiero volver!

Mi viaje a México fue un sueño de más de 10 años que se hizo realidad. Antes que nadie se lo agradezco a mi mamá, que cumplió una promesa y me permitió materializar ese amor que tenía en el pecho. El DF se dejó querer.
Sólo conocí esa ciudad, ni siquiera toda toditita, pero sí gran parte... y eso que es enorme. Tengo vivo el recuerdo, eso me ayudó a escribir mi diario de viaje con tanto tiempo de atraso.
Las personas que conocimos deberían tener capítulos individuales aparte. Una más amable que la otra, más simpática, más generosa, ¡más todo! Gloria que nos alojó cual reinas en su casa, nos llevó a pasear y nos llenó de historia mexicana. Nos cocinó "comidas de 5 minutos" (como las llama ella) para chuparse los dedos. Nos mimó con papaya con jugo de limón y nueces y uvas y sonrisas. Eternamente agradacida. Otras 3 personitas que no puedo dejar de nombrar son los ángeles de Charly: Gloria, Lupita y Ángeles. Tres bellas chaparritas que generan risas a cada segundo. ¡Cómo nos consienten! Las ví en Buenos Aires un año antes de viajar y las volví a ver allá en el DF, son las personitas más cálidas que conocí. Las adoro. Isabel y su calma, su ternura. La próxima vez que vaya a Mexico voy a tratar de ir a Morelia, me encantaría ir a visitarla. Después de mi corta estadía la volví a ver acá en mi ciudad. Gracias a todas por los regalos que me mandaron con mi madre, gracias por las risas y sonrisas que me sacaron en presencia y en ausencia. Las quiero mucho.
¡Quiero volver! De eso no tengo duda. Volvería cada vez que pudiera, a conocer más, a volver a ver a esa gente tan especial. A vivir y sentir México, con sus colores, aromas, sonidosy sabores. Con sus grandiosidad.
Les dejo una foto de un árbol de la vida y los mejores deseos.